Autor: pedro martinez octubre 8, 2015 330 0 Comentarios

Soy un devorador de cómics. Aunque decir que lo recuerdo sería mentir, probablemente me gustaban antes aún de aprender a caminar. Es por eso por lo que la situación actual de la viñeta me resulta tan desalentadora, ya que llevo asistiendo a su desintegración desde que en España sólo teníamos el TBO y cuatro clásicos cañís como los de Vázquez o Ibáñez. Presenciar cómo, con el paso del tiempo, la escena comiquera libra una lucha intestina por definirse me hace dudar de la validez de la conclusión que se alcance (si es que llega a alcanzarse algún día).

Hablando claro, me da por el culo que haya tanto mamarracho que usa terminología como novela gráfica, como queriendo atribuirle una gran madurez y seriedad a los cómics. Entérate bien, pedante relamido (sí, tú, que estás atrincherado detrás de tus gafas de carey), las viñetas podían ser perfectamente serias antes de que aprendieses a leerlas. La palabra cómic ha definido siempre tanto a Superman como a The Spirit, y puede hablar con el tono serio de Osamu Tezuka o con el estilo noir de Frank Miller. Por mucho que te empeñes en generar castas, dentro del cómic se han encontrado siempre todo tipo de temas y tonos, y que haya quien lo considere infantil no es motivo para forzar su lado serio, tan sólo demuestra la cantidad de mamón que hay suelto.

Por eso, cuando leo que Un Océano de Amor, de Wilfrid Lupano, es una bellísima novela gráfica mientras que Croqueta y Empanadilla, de Ana Oncina, es un cómic, pues mira, noto un no-se-qué en las sienes que me cabrea. Porque entre líneas se puede ver la diferencia de trato, la reverencia con la que se referencia a uno y el paternalismo con el que se mira al otro. En honor a la verdad, he de decir que el libro de Lupano es una hermosura (joder, es de sacarte la lágrima), pero de un tiempo a esta parte se ha construido una connotación muy fea en la dicotomía ‘novelas gráficas-cómics’, siempre dando a entender que las primeras requieren de una clarividencia obviada para con los segundos. ¿Acaso no emociona lo cotidiano? ¿No puede ser lo sencillo digno de los olimpos de la viñeta? Los osos en el bosque, ¿cagan?

Cuando veo un cómic como el de Ana Oncina pues me entra la rebeldía y me pongo de su lado. No siempre funciona y a veces es apostar a caballo perdedor, pero no con su Croqueta y Empanadilla. Cualquiera que haya tenido pareja, aunque sea en algún breve momento de su vida, seguramente encontrará como mínimo una página con la que se identifique. Ya sea como croqueta, ya sea como empanadilla, cualquier lector que no sea un sociópata se verá reflejado en el estilo naíf de la artista valenciana. Líneas claras, mimo por el detalle y colores pastel; perspectivas intuitivas, que en ocasiones recuerdan a espiar por la ventana de una casa de muñecas, y el sutil contraste entre unos entornos realistas y sus protagonistas de picoteo, todo ello juega un papel a la hora de hacer que leer este cómic sea, por decirlo de forma clara, bonito.

Y debe ser que hablar del día a día de un par de frituras tiene su recompensa, aún con todo el paternalismo intelectualoide que hay suelto, ya que la pasada edición del Viñetas desde o Atlántico tuvo a bien contar entre sus artistas a Empanadilla en persona. Aunque esto no es realmente extraordinario, ya que el escaparate Coruñés del cómic siempre ha sido constante a la hora de patrocinar a los artistas nacionales, sobre todo a los que, como Ana Oncina, se amparan únicamente en su originalidad y se alejan del estilo prefabricado en cadena de algunas editoriales. Y es que la forma más sencilla de liberar a las viñetas de cualquier tipo de categorización es ésta, seguir sorprendiendo como Croqueta y Empanadilla: coger algo tan serio como puede ser la vida en pareja y tratarlo como si fuese lo más banal; tomar la tragedia que supone una tarde en el IKEA y convertirla en el viaje demente de una empanadilla shopaholic.

Y sí, soy una croqueta. Y también, mi novia es una empanadilla.

Leer mas

Autor: pedro martinez julio 3, 2015 408 0 Comentarios

10388201_780989258607088_6361648849341908317_n

Interebook: lee, escribe, crece.

¿Y si hacemos del Ebook una ventaja?

“Dos caminos divergían en el bosque, y tomé el menos transitado. Eso hizo toda la diferencia.” Robert Frost

Somos Interebook, la nueva herramienta de estudio online que te permite leer, subrayar, crear posits y muchas otras opciones. Nacemos con el propósito de acercar la lectura y la producción editorial directamente al lector, eliminando intermediarios y convirtiendo la publicación y el acceso a recursos escritos en una cuestión de un par de clics. Buscamos ser una referencia en el mundo editorial y estudiantil, un aire de renovación que haga moverse a la literatura y a la enseñanza al mismo ritmo que las nuevas tecnologías, versatilizando y optimizando los recursos, creando lectura y escritura 2.0. Ofreciendo también el formato físico. Somos un grupo de maños que, descontentos con la situación que atraviesa la difusión de la literatura y el inflexible negocio que de ella se hace, deciden un buen día cambiar el panorama por sí mismos, plantando la pequeña semilla de una idea que, en el tiempo que lleva constituyéndose Interebook, ha crecido hasta germinar un proyecto empresarial de imparable evolución. Queremos fomentar hábitos de lectura, no importa el formato, importa la lectura.

Ordenadores portátiles, tabletas y, sobre todo, teléfonos móviles nos siguen allá donde vamos, y no hemos podido dejar de notar que son plataformas de lectura en potencia, apenas explotadas a su máximo rendimiento. Queremos poner libros en los bolsillos de quienes no pueden cargar con ellos. Y también mantener a aquellos que adoran el formato físico y el perfume de cada página. Queremos impulsar la creatividad, dando también la oportunidad de que vean la luz a aquellas obras que pasan desapercibidas a los ojos de las grandes editoriales, y exponerlas al gran público. Los escritores y  las editoriales son nuestro fetiche, pues entre ellos se encuentra el futuro de las letras, y no solo hablando en términos de literatura, también de libros de texto, manuales, y demás obras que, por línea editorial o por cualquier motivo, parecía hasta hoy imposible que se juntaran bajo un mismo sello.

Queremos ser atípicos, queremos hacer crecer a los que deberían ser siempre los personajes principales, los autores y los lectores. Nuestro objetivo es dar a los estudiantes y editores la posibilidad de ser eso, ellos mismos, mientras ofrecemos a los lectores un modelo sostenible para todos, basado tanto en la suscripción como en la venta unitaria. Queremos leer, y abaratar el coste de los materiales académicos.

¿Qué es?

Interebook es una nueva plataforma online en la que se unen y trabajan de manera conjunta los lectores más alternativos, los escritores noveles y las editoriales. Desde la página web los usuarios podrán acceder a la lectura digital sostenible en la que mediante el simple hecho de leer una obra harán que sus autores reciban una retribución económica por su trabajo. No hace falta descargarse nada ni instalar ningún software, tan solo los usuarios tendrán que entrar a Interebook, registrarse y así empezar a leer. Todo ello por una pequeña cantidad al mes.

El proyecto esta basado en tecnologías cloud computing en el que los modelos de suscripción juegan un papel fundamental. Como usuario puedes decidir acceder libremente a una parte del catálogo y leer directamente desde el navegador o puedes escoger el pagar una tarifa plana mensual y leer todas las obras que tenemos. De cara a los estudiantes Interebook les ofrece las herramientas necesarias para que puedan ver  los libros de sus asignaturas de grado .

Por otro lado, las editoriales juegan un papel fundamental dentro del proyecto, ya que les ofrecemos un espacio adicional en el que vender sus obras digitales y mejorar su presencia online de cara al social media. Este tercer actor dentro del proyecto podrá acceder a su zona propia de administración en el que consultar datos relativos al histórico de ventas, número de visitas e interés por parte de los lectores y crear proyectos colaborativos con ellos.

Para terminar queremos invitarte a este nuevo camino que acabamos de empezar. ¿Que puedes hacer con las obras que nos  han prestado las editoriales?

“Puedes acariciar a la gente con palabras”

Scott Fitzgerald

Un abrazo.

Leer mas
Sugerencias